Cuando parecía que no hubiera nada más fome para leer que el Nuevo Testamento, las Páginas Amarillas (versión impresa) o la Sección de Economía y Negocios del Mercurio, llegó hace algo más de un mes a nuestros hogares la guía del usuario para el Transantiago con su mapa de recorridos adjunto.
No es que aspire a tener lectores internacionales, pero pónte tu...en una de esas, así que acá va la breve explicación: Transantiago se le llama al nuevo sistema de transporte público que se ha implementado en nuestra capital, basado en el sistema Transmilenium de Bogotá. La idea básica es que existan buses locales (para los recorridos pequeños dentro de un sector), buses troncales (que hacen recorridos mayores en las vías más importantes), y que ambos tipos de buses se complementen con el Metro. Así, entonces, los recorridos que antes hacías en un solo bus, ahora debes hacerlo en, por ejemplo, un bus local que te conecta con el troncal o el metro, y tal vez allí volver a abordar un bus local.
No suena bien así no más. Por eso existen más explicaciones. Si, es probable que tengas que andar en varias máquinas para hacer el mismo recorrido que antes hacías en una sola, pero aaaaaaahhhhh!!!...no tienes que pagar extra. A menos que combines con el Metro...o que hayan pasado más de 90 minutos, o que estés haciendo un "recorrido de vuelta"....
Bueh...tampoco suena taaaaaan bien así. Pero ¡esperen!, hay más explicaciones. En las calles habrán muuuuchos menos buses, lo que contribuye en gran medida a disminuir la contaminación ambiental y acústica, y bueno, también contribuye a que los pocos buses que pasan vayan más llenos, y pasen con menos frecuencia, y la gente tenga que esperar haciendo colas eternas para subirse al bus...
Sigue sonando mal. Expliquemos más. Ivan Zamorano ya nos lo dijo "Planifica tu viaje". Eso quiere decir que deberías ser estratega y conocer la serie de acciones, requerimientos, deberes, derechos, tarifas, recorridos, etc. etc. varias horas antes de intentar poner tu patita en un artefacto Transantiago. "¡Sal de tu casa más temprano!", decía con una sonrisa de patilla a patilla...Claro que no nos dijo la otra parte "¡Llega a tu casa más tarde!". Si, porque en verdad a todos los que alguna vez osamos abrir el famoso mapa con los recorridos del Transantiago casi nos dió un ataque epiléptico como ese que sufrían los cabros chicos cuando veían no sé qué monos japoneses de la televisón que les provocaban convulsiones, porque el cerebro no puede procesar tanta información y estímulos visuales al mismo tiempo. ¡Se nos cae el sistema!. Ni para leerlo en el baño sirve, hasta la caca se estresa mirando ese mapa. Y bueno, nos dio tanto estrés sólo pensar en abrir el mapa, que por supuesto pocos lograron planificar su viaje. Pero la parte buena es que igual ahora todos salimos de nuestras casas más temprano y llegamos más tarde.
Insisto, este asunto no suena bien, pero hay que hacer el esfuerzo por seguir viendo el lado positivo. ¡Todos queremos menos buses en las calles!. Está de sobra decir que la contaminación en nuestra ciudad es infernal, así que varias menos emergencias ambientales por smog o un poco menos de tímpanos rotos es genial. Aunque...claro, de momento hay más automóviles en las calles, porque las personas que no entienden qué bus tomar y dónde, o que tienen que caminar 20 cuadras para llegar a un paradero, decidieron no dejar más sus autos en las casas y salir en ellos...y claro, eso igual contamina y contribuye a los embotellamientos... Pero al menos les da más pega a los locutores radiales que hacen esos programas con alto contenido cultural y social para ayudarnos a sobrevivir esas tediosas horas gastando bencina (que está re barata...) pero no moviendose un milímetro.
Lo rico es que el Transantiago es un sistema que nos hace sentir iguales. Si, estamos creciendo con igualdad. El Transantiago es de todos y para todos. Sobre todo es un enorme beneficio para la gente que vive en la periferia de la ciudad. Ahora en lugar de pasar una hora y media arriba de un bus, pasan dos horas y media arriba de 4. Pero bueno, no se pueden quejar porque no pagan 4 buses, sólo uno, en los primeros 90 minutos....o sea, en verdad, tal vez paguen unos 2. Pero igual no pagan 4, que sería un crimen porque la gente que vive en la periferia de Santiago es la más pobre. Bah!...igual hay unas familias con varios milloncitos que viven en la periferia, pero esos no andan en Transantiago. Esos probablemente se abastecieron de autos para todos los miembros de la familia. Igual los ricos lloran porque por mucho que tengas un auto propio y del año no te puedes salvar del taco. El embotellamiento es democrático.
Uff, esto está difícil de exponer de una manera positiva. Pero sigamos viendo. Hay un detalle que no podemos olvidar y siempre ha sido nuestro orgullo como ciudad, así que ahí podemos ver el lado flamante del Transantiago: el Metro. Es la única máquina que todos sabemos dónde empieza su recorrido, dónde lo termina y dónde hace paradas. Es lindo el metro, es seguro, limpio. Además muy exitoso porque como es lo único que entendemos ahora todos queremos andar en metro, y ha llegado a tener una afluencia diaria de ¡hasta 2 millones de pasajeros!. ¡Increíble! Un tercio de los habitantes de Santiago metidos en el metro, es genial. Yo creo que los he sentido a todos. Sus olores, sus formas, etc. Nos estamos pareciendo a Japón y eso es buenísimo porque quién no quiere parecerse a Japón, si son tan modernos. Claro que...aunque podría ser una instancia para socializar, para conocer empírica, físicamente cómo es cada chileno (recordemos que la campaña dice que compartamos un metro cuadrado con otras 5 personas), el asunto está tomando tintes medios depravados. Se están haciendo pan de cada día los manoseos, punteos, piropos hot y esas cosas inevitables. Ahora, yo no sé bien cómo distinguir un acoso sexual en el metro si en el fondo estás tan pegado a un "nn" que debe ser imposible que partes de su cuerpo no esté pegado al tuyo, y bueno...hay partes del cuerpo más elevadas que otra. Ayer pasé como 15 minutos de mi recorrido en metro tratando de no darle un beso al tipo que venía al frente mio.
Bien, me está frustrando este intento de verle el lado amable. No hay caso, detrás de cada caballito de batalla del Transantiago hay una serie de eventos que se descuelgan que no son nada buenos. De momento, la calidad de vida no es nada mejor, sino todo lo contrario. Es cosa de verle las caras a los usuarios que serían capaz de descuerar al Zamorano si tuvieran la oportunidad. Es inevitable echarle puteadas a la cantidad de autoridades y políticos que salen en la tele. Ya sea que están hablando a favor del Transantiago o en contra, la puteada es la misma: "¿Y qué habla este conshesumare?, ¿¡acaso se ha subido alguna puta vez a un troncal de mieeeerda!?".
En verdad está difícil hacerle publicidad al asunto. Pero, yo digo...a las autoridades: No es que no queramos, señores. No es que no tengamos voluntad para hacer cambios, no es que no pensemos en las nuevas generaciones y todas esas cosas que se suponen que van a mejorar. No es que no confiemos en el sistema. Lo que pasa es que no confiamos en ustedes, que son los que lo ejecutan. Así que, hágannos un favor y no hablen tanto, ya la cagaron, dedíquense a parchar el error, como siempre y déjennos echar puteadas tranquilos.
jueves, marzo 08, 2007
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