Finalmente vuelvo a escribir. Retorno a mi último reducto donde soy sólo yo y nadie más, les guste o no, perpetúo en mi espacio virtual la pureza de mi sentimiento actual.
Habiendo pasado demasiadas lunas y trasnoches desde la última vez que escribí, hoy siento la “insoportable levedad”de la libertad. Bueno, quisiera no ser tan detallista, pero no evito pensar que la libertad plena es algo que no sólo no he recuperado, sino que posiblemente nunca he tenido. Siempre estamos encadenados a cosas, principalmente miedos. Uno de mis mayores miedos…una de mis más gruesas cadenas ha sido cortada. Me doy poco crédito al decirlo así. La he cortado yo, lo planteo con más propiedad. He traspasado mi gran barrera desde hace años. Finalmente terminó el proceso y me he convertido en la profesional que anhelaba ser hace tantos años, la profesional que ya me consideraba hace tiempo. Ya no hay excusas, no hay temores, soy buena, lo han reconocido…Me es grato darle ese honor a quienes me quieren y confiaron en mi, tantas veces, más de lo que yo confié en mi.
Por increíble que esto parezca, superando mi mayor miedo, no me siento libre. Mucho pregoné de “cuando recupere mi libertad”, “cuando me desate de éstas amarras”, “cuando tire esta carga por la borda”…me siento a descubrir que no todas mis cargas se han desvanecido y que hay grilletes pesados que me siguen atando. Es hora de descubrir cómo superar éstas cadenas que antes no veía, porque sólo veía esa gigantesca responsabilidad. Me enfrento a otros miedos ahora. Me estanco en otros miedos en estos días.
Los más críticos podrán decir “ésta mina nunca está tranquila o conforme”. A veces yo también lo pienso así y me decae. Pero en momentos más optimistas prefiero asumir que no es buena la conformidad y que es deseable estar siempre cuestionándose qué son las cosas que a uno lo atan y no te dejan evolucionar.
Tengo miedos muy básicos, que no son peligrosos. Pero a veces uno tiene miedos que son prioridad enfrentar para dejarse vivir. Y el punto que más me llama la atención es que éstos miedos que veo en mi hoy no los he reconocido desde mi, sino de la observación y meditación del miedo ajeno. El temor de otras personas que produce cambios, efectos, sentimientos en uno mismo. La parálisis del terror ajeno también te impide evolucionar en conjunto. Es decir, ni tan ajeno, hablo del miedo de los cercanos, de los queridos.
He visto en gente querida el miedo a no ser quien se es. El miedo de no saber quién se es. ¿Uno es uno o quienes te constituyen?. El gran terror de lo que te van a decir, de cómo tus amigos o familia van a pensar si tomas una elección u otra, si te comportas de acuerdo a un impulso irracional, si te dejas flotar en una ola. Si miras lo verde, te gusta el verde, quieres el verde y sabes que los que te rodean dirían que mirarlo, gustar de él o desearlo es absurdo y te hace parecer un absurdo a ti también. Tienes miedo a decirlo, horror al análisis y la mala crítica. A mi también me sucede. Sé qué piensan mis cercanos qué es lo que debería hacer…sé racionalmente qué es lo que debería hacer, pero tengo temor también a que mi impulso más básico me lance a hacer lo contrario, tal vez lo erróneo, lo que me haga sufrir, pero, al fin y al cabo, lo que deseo. Es ahí donde uno se estanca. No sabes si cruzar la línea y lanzarte a hacer lo correcto o lo incorrecto, y a veces eres tan mediocre que simplemente no haces nada, dejas ir el instante para que el tiempo tome una elección por ti. El problema con eso, es que no superas el momento. No hiciste nada, no saltaste la valla, por lo tanto ni caíste estrepitosamente ni tampoco quedaste en tus dos pies. Simplemente no saltaste. El miedo al error nos hace tibios y cobardes, y el experimento nos hace felices o sufridos, pero intensos, por sobre todas las cosas.
Sin haber sido nunca una elección bien pensada, me declaro intensa, y como escuché por ahí, la valentía no es propiedad de quien no teme, sino de quien teme y aún así se arriesga. Es sólo por esa razón que no me considero cobarde pese a temerle a tantas cosas.
Van a aparecer más miedos. Como encrucijadas. Me voy a hacer cargo de cada uno de ellos. I won’t stuck in a moment.
"I will not forsake
The colors that you bring
The nights you filled with fireworks
They just left you with nothing
I am still enchanted
By the light you brought to me
I listen through your ears
Through your eyes I can see
You are such a fool
To worry like you do.. Oh
I know it's tough
And you can never get enough
Of what you don't really need now
My, oh my
You've got to get yourself together
You've got stuck in a moment
And you can't get out of it
Oh love, look at you now
You've got yourself stuck in a moment
And you can't get out of it"
miércoles, mayo 03, 2006
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario