He tenido la fortuna de reencontrarme con excelentes conversaciones, que aunque aún no me llevan a dar giros inesperados ni drásticos a mi vida o a algunos aspectos de ella, me han entregado valioso material para pensar. He estado muy de acuerdo con todo lo que me han dicho y he leído, ando en la onda de la introspección y he encontrado teorías fascinantes…y algunas otras cosas que simplemente me superaron (es decir, nunca logré entenderle al Dalai Lama sus asuntos del ser sutil, conciencia sutil, todo demasiado sutil!).
En fin, el asunto es que mi duda sigue siendo si voy a lograr llevar a la práctica las cosas que estoy aprendiendo y encaminarme bien en el asunto más complejo que aborda la mayoría de las cosas que he encontrado: el equilibrio entre pasión y razón. En fin, son muchos temas. Lo que más me ha dado vuelta ha sido una palabrilla que sólo en esta semana me ha aparecido frente a mis narices más que en toda mi vida: apego. No me estoy volviendo budista ni nada por el estilo, pero me hace muchísimo sentido esto de las Cuatro Nobles Verdades de Buda. Eso de que el sólo hecho de ser implica el sufrimiento y que la fuente de todo sufrimiento es el apego. La esperanza que plantea una de esas nobles verdades es que como podemos distinguir la fuente de nuestros sufrimientos también podemos controlarla. El camino a la perfección, a través de la meditación, la oración o whatever sea lo que uno se dedique a hacer en pro de su propio “despertar” implica el desapego, o simplemente tener bajo el control de la razón que nuestro objeto de apego no conlleve el miedo a la pérdida.
Estoy divagando, no es raro en mi. Comencé a hacerlo nuevamente desde que me recomendaron una serie de libros y discusiones, jejeje. Hace un par de días un amigo me volvió a decir que en su propio período de introspección lo primero que hizo fue escribir las cosas que le gustan de él. Yo todavía lo estoy pensando, tal vez mi próxima publicación se trate sobre eso. La verdad de las cosas es que he tenido muchas ganas de publicar últimamente y no he llegado a hacerlo porque mi cabeza va a mil con toda la información que estoy asimilando y porque en mi pega (ahora estable) estoy a full. Pero ahora, hace poco rato me encontré con un programilla de televisión que me gusta mucho, se llama Inside The Actors Studio. Bueno, no soy tan fanática, sólo lo veo cuando entrevistan a algún actor o actriz que en verdad merece mi atención y…debo ser más honesta aún, a pesar de que el programa ahora es bastante menos largo de lo que solía ser, me salto muchas partes, pero lo que jamás trato de perderme es el final de la entrevista, después de eso definitivamente cambio de canal, no me agrada mucho la parte en que los estudiantes de actuación le besan el culo con sus preguntas a los entrevistados. Antes de eso a todos se les aplica un pequeño test de Bernard Pivot. Para mi es la parte esencial. Las respuestas, más o menos creativas, te dan una visión temporal de la personalidad del sujeto. Me encanta. Hoy, busqué la pequeña encuesta por internet, la leí y estuve pensando un poco en las respuestas que yo daría, pero encontré que mejor dejaba ese ejercicio porque creo que parte de la gracia es que las respuestas acudan espontáneamente a tu cabeza. Algo así como la libre asociación de ideas. Si las respuestas son fomes…mala cueva, a lo mejor eso significa que hoy estas fome. Si una respuesta en alguna es compleja, tal vez significa que ese tema en particula ha sido de complejidad en tu vida (no necesariamente asumiendo que el concepto de complejo implica algo negativo).
No me quiero dar más vueltas, el objetivo final aquí es hacerme la pequeña encuesta de Pivot. Tal vez así, ya pronto se me haga más fácil empezar a hablar de las cosas que me gustan de mi (quizás empiezo a conocerme más de lo que otros me conocen, jejeje)
Cuestionario de Pivot
1. ¿Cuál es tu palabra favorita?
Mandarina y Tangerine (hay otras con más sentido, pero suena preciosa)
2. ¿Cuál es la palabra que menos te gusta?
Tula (no puede haber otra más fea, por lo menos pa nombrar al pene)
3. ¿Qué te excita creativa, espiritual o emocionalmente?
Sentirme amada.
4. ¿Qué te desencanta?
El egoísmo.
5. ¿Cuál es tu grosería favorita?
Cuando se me cae algo o me pego “Mierda!”, cuando estoy con un interlocutor “Puta la weá”
6. ¿Qué sonido o ruido amas?
El sonido de la lluvia (si hay truenos y vientos, mejor) al irse a acostar, y el sonido del mar y rocas al despertar.
7. ¿Qué sonido o ruido detestas?
Las micros, los taladros, mucha gente hablando de trabajo (de ellos) alrededor mío.
8. ¿Qué profesión, que no sea la que tienes, te gustaría intentar?
Creo que la antropología o arqueología.
9. ¿Qué profesión no te gustaría tener?
Limpiadora de baños.
10. Si el Cielo existe, ¿Qué es lo que te gustaría que Dios te dijera cuando llegues a las puertas del Paraíso?
Me encantaría oir “Hay mucha gente aquí que te quiere dar un abrazo, y muchos que andan moviendo la cola”
PD: Amigo, gracias por conocerme tanto. Estoy en el desafío de ganarte y conocerme más de lo que tu me conoces! :)
martes, agosto 15, 2006
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